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23-06-2020

El estrés infantil puede causar estragos en la edad adulta

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El estrés infantil puede causar estragos en la edad adulta

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El estrés prolongado puede tener consecuencias mortales en adultos y niños. Las experiencias adversas en la infancia (ACE, por sus siglas en inglés) pueden provocar cualquier cantidad de problemas de salud a lo largo de la vida

En pleno 2020, el Estado de California ha asignado 105 millones de dólares para promover la detección de ACE, que ha demostrado activar las respuestas de estrés tóxico y cambios epigenéticos relacionados con una variedad de problemas de salud

Los interruptores biológicos activados durante las ACE aumentan el riesgo de que un niño abuse del consumo de nicotina, alcohol y drogas, enfermedades mentales y suicidio, mala función inmunológica, enfermedad cardíaca, cáncer y demencia a lo largo de su vida

Las ACE afectan la salud ya que incluyen abuso psicológico, físico, sexual, doméstico, vivir con miembros del hogar que abusan de sustancias tóxicas, enfermos mentales o suicidas, muerte prematura de un padre, vivir en un hogar en el que un miembro ha estado o está encarcelado, negligencia, separación y divorcio

Casi 1 de cada 6 adultos (15.6 %) ha experimentado cuatro o más tipos de ACE, lo que aumenta el riesgo de al menos 5 de las 10 principales causas de muerte

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El estrés prolongado puede tener consecuencias mortales en adultos y niños. La investigación demuestra que las experiencias adversas en la infancia (ACE) pueden provocar cualquier número de problemas de salud a lo largo de la vida.

En los primeros días de la evolución de la humanidad, la respuesta al estrés nos salvó la vida al permitirnos huir de los depredadores o derribar presas. Hoy en día esas circunstancias terribles son pocas y distantes entre sí, sin embargo, todavía activamos la misma reacción de "salvar vidas" para hacer frente a innumerables situaciones cotidianas.

Estar constantemente en una respuesta de estrés puede hacer que se involucre con hormonas corrosivas durante todo el día, lo que puede elevar su presión arterial, aumento de peso, contracción cerebral e incluso deshacer sus cromosomas.

El estrés interrumpe el sistema neuroendocrino e inmunológico y parece desencadenar un proceso degenerativo en el cerebro que puede provocar la enfermedad de Alzheimer. El estrés también puede acelerar el envejecimiento al acortar sus telómeros, las estructuras genéticas protectoras que regulan la edad de sus células. En palabras de la Dra. Lissa Rankin, autora de "Mind Over Medicine":

"Nuestros cuerpos saben cómo reparar proteínas rotas, matar células cancerosas, retardar el envejecimiento y combatir infecciones. ¡Incluso saben cómo curar úlceras, desaparecer las lesiones de la piel y unir huesos rotos! Pero aquí está el truco: ¡esos mecanismos naturales de reparación automática no funcionan si está estresado!”a JavaScript en caso de que no lo tengas habilitado tu navegador.

Estrés infantil y salud mental

En un artículo de Newsweek de marzo de 2020, Adam Piore analizó el trabajo de la Dra. Nadine Burke Harris, fundadora de una clínica médica para niños en uno de los barrios más pobres de la ciudad de San Francisco.

Una gran parte de sus pacientes jóvenes padeció los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), cuyas características incluyen la incapacidad para concentrarse, la impulsividad y la inquietud anormal. Muchos también tenían graves problemas de salud y depresión. Piore escribe:

"Burke Harris notó algo más inusual en estos niños. Cada vez que les pedía a sus padres o cuidadores que le contaran sobre las condiciones en el hogar, descubría una interrupción importante en la vida o un trauma.

Un niño recuerda que había sufrido abusos sexuales por parte de un inquilino. Otro había presenciado un intento de asesinato. Muchos niños vinieron de hogares donde lidiaban con el encarcelamiento o la muerte de uno de sus padres, o comentaron haber presenciado divorcios desagradables. Algunos cuidadores negaron que hubiera algún problema, pero llegaron a la cita drogados".

Harris estaba alarmada por la tendencia obvia que presenciaba en su clínica; así que buscó respuestas en la literatura médica. El trauma infantil pudo haber sido el responsable del mal estado de salud de sus pacientes jóvenes?

"El estrés infantil puede ser tan tóxico y perjudicial para el desarrollo del cerebro y el cuerpo como consumir pedazos de pintura con plomo o beberlo en el agua, y se debe examinar y tratar de manera similar, según Burke Harris. Como primer cirujano general de California... se enfoca en hacer que los legisladores y el público actúen", escribe Piore.

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Evaluación de experiencias adversas en la infancia

En pleno 2020, California ha asignado 105 millones de dólares para promover la detección de ACE, que ha demostrado activar respuestas de estrés tóxico y cambios epigenéticos relacionados con una variedad de problemas de salud. Según lo informado por Piore, los interruptores biológicos activados durante los ACE aumentan el riesgo de un niño de sufrir:

Abuso del consumo de nicotina, alcohol y drogas

Enfermedad cardíaca

Suicidio

Cáncer

Enfermedad mental

Demencia

Mala función inmunológica

 

Además, estos cambios epigenéticos inducidos por el estrés se pueden transmitir a las futuras generaciones. De hecho, a menudo encontrará que los traumas infantiles "se generan en las familias", con cada generación posterior que interpreta los mismos dramas interpersonales que sus padres. Según Harris, "los determinantes sociales de la salud son para el siglo XXI, mientras que las enfermedades infecciosas fueron para el siglo XX".

El estudio ACE

Gran parte de lo que ahora sabemos sobre las ACE es el resultado del Estudio ACE realizado en 1998, que examinó la relación entre el trauma infantil, las conductas y las enfermedades de alto riesgo posteriores en la edad adulta. Las categorías de ACE examinadas incluyeron:

Abuso psicológico

Abuso físico

Abuso sexual

Violencia contra la madre

Vivir con miembros del hogar que abusaron de sustancias tóxicas

Vivir con miembros del hogar con enfermedades mentales o suicidas

Vivir en un hogar en el que un miembro estuvo o está en prisión

Muerte prematura de un padre

Negligencia

Separación o divorcio

De los 13 494 adultos que recibieron el cuestionario y habían completado una evaluación médica estándar, el 70.5 % respondió. De ellos, más de la mitad informó haber experimentado al menos una ACE; un cuarto informó dos o más.

No solo encontraron una relación directa "dependiente de la dosis" entre el número de ACE y los futuros problemas de salud y conductas de riesgo, sino que el trauma infantil parecía ser un factor de riesgo independiente para las principales causas de muerte. Según indican los autores del estudio:

"Encontramos una relación gradual entre el número de categorías de exposición infantil y cada una de las conductas y enfermedades de riesgo para la salud de los adultos que se estudiaron.

Las personas que habían experimentado cuatro o más categorías de exposición infantil, en comparación con aquellas que nunca habían experimentado alguna, tenían un riesgo de salud de 4 a 12 veces mayor de sufrir alcoholismo, abuso de drogas, depresión e intento de suicidio; un aumento de 2 a 4 veces en el tabaquismo, mala salud autoevaluada,> o = 50 compañeros de relaciones sexuales y enfermedades de transmisión sexual; y un aumento de 1.4 a 1.6 veces en la inactividad física y la obesidad severa.

El número de categorías de exposiciones adversas en la niñez mostró una relación gradual con la presencia de enfermedades en la edad adulto, incluida la cardiopatía isquémica, cáncer, enfermedad pulmonar crónica, fracturas esqueléticas y enfermedad hepática.

Las siete categorías de experiencias adversas en la infancia estaban muy interrelacionadas y las personas con múltiples categorías de exposición infantil tenían múltiples factores de riesgo para la salud a lo largo de la vida".

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Orígenes de las ACE

En la edición de junio de 2019 del American Journal of Preventive Medicine, (el texto completo está en la página de pago) el Dr. Vincent J. Felitti comentó sobre su estudio ACE de 1998:

"El estudio ACE fue una consecuencia directa de hallazgos contraintuitivos y significativos derivados del tratamiento de la obesidad en el Departamento de Medicina Preventiva de Kaiser Permanente en San Diego, California. De forma inesperada, descubrimos que una pérdida de peso tan importante en realidad era una amenaza para muchos pacientes.

Tras esto, nos dimos cuenta de que la obesidad, que es un problema importante de salud pública desde el punto de vista social, fue porque el punto de vista del paciente a menudo se determina por una decisión inconsciente según su experiencia traumática no reconocida que ocultó por un tiempo y que posteriormente protegió por la vergüenza, discreción y tabúes sociales que exploran ciertos ámbitos de la experiencia humana".

Tras la investigación, el 55 % de los 286 pacientes inscritos en el estudio de pérdida de peso de Kaiser Permanente reconocieron el abuso sexual, una estadística asombrosa que Felitti apenas podía creer. Muchos de estos pacientes también hablaron sobre otros traumas infantiles.

Dado que estos pacientes utilizaron de forma inconsciente la obesidad como mecanismo de defensa, a menudo sus esfuerzos por perder peso eran insostenibles y volvían a recuperar todo el peso. Desde la publicación del Estudio ACE de 1998, Felitti y el coinvestigador principal Dr. Robert Anda publicaron más de 75 artículos sobre sus hallazgos y otras investigaciones de seguimiento.

La importancia de compartir y aceptar

Ha crecido el interés en las ACE, ya que por desgracia existe una fuerte resistencia al uso de la información en la práctica médica clínica. Por ejemplo, se temía que las preguntas sobre ACE pudieran enfurecer a los pacientes o provocar el suicidio.

Sin embargo, cuando Felitti realizó una investigación, descubrió que cuando se incluyeron las preguntas de ACE en un historial de antecedentes médicos de adultos, las visitas ambulatorias se redujeron en un 35 % y las visitas a la sala de emergencias disminuyeron en un 11 % en el año siguiente, en comparación con el año anterior en el que se agregaron las preguntas de ACE.

También encontraron que no hubo un aumento en las derivaciones a psicoterapia, por lo que la reducción no se debió a que más personas buscaran ayuda psiquiátrica. Lo que se descubrió al final fue que la capacidad de hablar sobre sus ACE tenía un efecto muy beneficioso. Felitti escribe:

"Aprendimos de los pacientes que nuestra aparente aceptación después de escuchar su oscuro secreto era de gran importancia. Después de una larga consideración, vimos que "Preguntar"... seguido de "Escuchar" y "Aceptar" era una forma poderosa de "Hacer".

En otras palabras, encontramos un mecanismo para reducir la vergüenza traumática, que tenía el efecto secundario de causar síntomas relacionados con el estrés y, por lo tanto, las visitas al médico.

Debido el tamaño de nuestra muestra, las implicaciones económicas de una reducción de esta magnitud en la utilización médica están en el rango de miles de millones de dólares para cualquier organización grande.

Numerosas legislaturas, estatales y federales, se han involucrado debido a las implicaciones multimillonarias de los resultados del Estudio ACE para la salud de la población, así como los presupuestos de atención médica.

La OMS ha estado recopilando datos de forma anual con una versión internacional del cuestionario ACE en más de dos docenas de países europeos y asiáticos, y los CDC han agregado desde 2009 un módulo ACE a su estudio anual de vigilancia del factor de riesgo conductual, con la participación de casi todos los estados.

Por lo tanto, a pesar del lento progreso en los últimos 20 años, la amplitud internacional y la fuerza de interés en comprender las implicaciones y el alcance de los hallazgos de ACE sugieren que nuestro artículo principal de AJPM tendrá un papel importante en el avance del bienestar y atención médica."

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Conexión cuerpo-mente

En las dos décadas desde que salió el Estudio ACE, los investigadores han investigado la conexión entre el trauma infantil y los estados de enfermedad en adultos desde una variedad de ángulos, para buscar mecanismos biológicos y explicarlo.

Un mecanismo propuesto involucra el eje hipotalámico, pituitario y adrenal (HPA), que controla las reacciones de estrés y regula la función inmunológica, el almacenamiento y el gasto de energía, los estados de ánimo y las emociones a través de las hormonas. Una hormona clave involucrada es el cortisol, que desempeña un papel en la regulación energética. Como explicó Piore:

"Cuando todo está tranquilo, el cuerpo desarrolla músculo o huesos y elimina el exceso de calorías para el consumo futuro como grasa, realiza la regeneración celular y mantiene su sistema inmunológico fuerte para combatir infecciones. En el caso de un niño, el cuerpo alimenta el desarrollo mental y físico normal.

Sin embargo, en una emergencia, todos estos procesos quedan en espera. El eje HPA inunda el torrente sanguíneo con adrenalina y cortisol, lo que le indica al cuerpo que acelere de forma inmediata. Los niveles de azúcar en la sangre aumentan y el corazón bombea más fuerte para proporcionar un impulso rápido de combustible...

Cuando la emergencia continúa por un largo tiempo, quizás durante toda una infancia de abuso, los altos niveles resultantes de cortisol tienen un costo grande y duradero".

Desregulación de ACE y cortisol

De forma curiosa, los investigadores descubrieron que las ACE impactan la regulación del cortisol de diferentes maneras. Los niños que experimentan abuso emocional, físico o sexual severo tienden a tener niveles anormalmente altos de cortisol a primera hora de la mañana, mientras que los niños que experimentan un abandono severo tienden a tener niveles anormalmente bajos en la mañana.

El cortisol matutino bajo se ha relacionado con la delincuencia y el consumo de alcohol, mientras que los niveles altos de cortisol matutino se relacionan con ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático.

Las cantidades excesivas de cortisol también disminuyen la función inmunológica, lo que aumenta el riesgo de infección y de hipertensión arterial, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, obesidad y enfermedades del corazón.

Por otro lado, muy poco cortisol aumenta el riesgo de una respuesta inmunológica inflamatoria e inflamatoria exagerada al estrés. También se ha demostrado que el "comportamiento de la enfermedad", es decir, falta de apetito, fatiga, retraimiento social, estado de ánimo deprimido, irritabilidad y mal funcionamiento cognitivo, está relacionado con la falta de cortisol, informa Piore.

La genética también desempeña un papel importante

Los investigadores también han descubierto que la presencia de ACE en sí misma no es suficiente para provocar estrés tóxico. La genética también parece desempeñar un papel, al igual que la intervención interpersonal. Si hay alguien cerca para ofrecerle un alivio tranquilizador, se puede restaurar una sensación de seguridad y permitir que los niveles de cortisol se normalicen.

El problema es que el abuso crónico se debe a que nadie interviene en nombre del niño. "Si no se moderan, la adversidad y el estrés pueden activar genes que inundan el sistema con enzimas que preparan al cuerpo para responder al estrés adicional al hacer que sea más fácil producir adrenalina y reactivar la respuesta de lucha o huida rápida, lo que puede dificultar el control de las emociones en los niños con estrés tóxico", señala Piore.

El trauma infantil es un riesgo significativo

En 2019, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos analizaron datos de 144 017 personas en 25 estados, y encontraron:

  • Casi 1 de cada 6 adultos (15.6 %) ha experimentado cuatro o más tipos de ACE
  • Las ACE aumentan el riesgo de al menos 5 de las 10 principales causas de muerte
  • La prevención de ACE podría reducir las tasas de depresión en adultos hasta en un 44 %, el asma en un 24 % y derrame cerebral en un 15 %
  • La prevención de ACE también podría prevenir hasta 1.9 millones de casos de enfermedades cardíacas y hasta 2.5 millones de casos de sobrepeso u obesidad

 

Intervenciones para combatir la respuesta al estrés

La buena noticia es que a medida que el papel de los ACE y el estrés tóxico se vuelve cada vez más reconocido, los médicos pueden comenzar a abordar estos problemas, que es lo que Harris impulsa en California. Los cuidadores de niños estresados o traumatizados también necesitan ser educados sobre cómo equilibrar las emociones y el peso. Piore escribe:

"Esto requiere un buen cuidado, pero también simples pasos como enfocarse en mantener un sueño, ejercicio y nutrición adecuados.

Entrenamiento de atención plena, servicios de salud mental y un énfasis en desarrollar relaciones saludables son otras intervenciones que Burke Harris dice que pueden ayudar a combatir la respuesta al estrés.

Los detalles variarán caso por caso, y dependerán del juicio y la creatividad del médico para ayudar a los cuidadores adultos a diseñar un plan para proteger al niño, y para ayudar a los cuidadores y a los adultos de alto riesgo a recibir apoyo social, servicios e intervenciones cuando sea necesario... 'La mayoría de nuestras intervenciones reduce las hormonas del estrés y, en última instancia, cambian nuestro entorno', dice Burke Harris."

Un artículo de 2017 en Health & Justice describe más "pasos de acción que utilizan ACE y atención informada sobre traumas" con el fin mejorar la resiliencia del paciente sin retraumatizarlos.

La resiliencia es la capacidad de su cuerpo para volver rápido a la normalidad, física y emocional, después de una situación estresante. Una forma de mejorar la resiliencia es a través del trabajo de respiración, como se describe en mi artículo anterior "Cómo afecta el estrés a su cuerpo y técnicas sencillas para reducirlo y desarrollar una mayor resiliencia".

El documento de Health & Justice también destaca la importancia de incorporar conceptos de neurociencia a los programas y terapias de atención informados sobre el trauma, y enfatiza el uso de un enfoque orientado a la resiliencia para pasar "de la información sobre el trauma a la acción basada en la neurociencia" con habilidades prácticas para desarrollar una mayor capacidad de autorregulación y autocuidado tanto en proveedores de servicios como en clientes".

Problemas y desafíos: el puntaje ACE puede ser engañoso

La iniciativa Aware ACE del Departamento de Servicios de Atención Médica de California comenzó el 1 de enero de 2020. Alienta a los proveedores de atención médica en el estado a evaluar a los pacientes para detectar ACE que puedan influir en su salud y conectar a los pacientes necesitados con las intervenciones y los recursos adecuados.

Sin embargo, algunos, incluyendo a Anda, que ayudó a desarrollar el puntaje ACE con Felitti, temen que el puntaje ACE probablemente no funcione tan bien cuando se aplica a pacientes individuales, ya que no considera las medidas de apoyo y otros factores que podrían ser de gran utilidad. Piore escribe:

"El problema de aplicarlo a pacientes individuales, es que no saben la gravedad del factor estresante. Por ejemplo ¿Quién puede decir que alguien con un puntaje ACE de uno que fue golpeado por un cuidador todos los días de su vida es menos propenso a las enfermedades que alguien con un puntaje ACE de cuatro que experimentó estos estresores solo de manera intermitente?

A nivel poblacional, si se realizará una encuesta colectiva, los valores atípicos se neutralizarían. Pero a nivel individual podrían ser engañosos".

Aunque las herramientas de detección pueden ser mal utilizadas y llevar a un etiquetado inapropiado, reconocer la influencia de los ACE en la salud pública es un paso importante. Es probable que también veamos más avances en los métodos de detección en años futuros.