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30-05-2020

La sobredosis informativa por coronavirus

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La sobredosis informativa por coronavirus

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La omnipresencia mediática del SARS-CoV-2 provoca la sobreexposición a noticias relacionadas con esta y otras pandemias, esto influye en el bienestar emocional de las personas y en el comportamiento de las sociedades, según alertan diversos estudios.

La tos, la fiebre y el malestar general son algunos de los múltiples síntomas de la enfermedad COVID-19. Pero en tiempos de pandemia, advierten distintos trabajos, la infección no es el único peligro para la salud pública. La ubicuidad informativa del nuevo coronavirus también puede provocar ansiedad y estrés en muchas personas.

En paralelo al avance del virus, hay un nuevo concepto que también deja su impacto: la "infodemia", una práctica que consiste en difundir noticias falsas o maliciosas sobre la pandemia y que aumenta el pánico o la angustia en las sociedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva tiempo usando esta palabra para referirse a la sobreabundancia informativa falsa y a su rápida propagación entre las personas y medios.

 Cómo la cobertura mediática aviva el miedo y el pánico

Las nuevas enfermedades contagiosas generan miedo. Nos asustan porque son desconocidas e impredecibles. El brote en curso del nuevo coronavirus ha recibido una gran atención de los medios, una cobertura que puede decirnos mucho acerca de cómo la incertidumbre frente a una pandemia de este tipo puede generar miedo con demasiada facilidad.

La cobertura de los medios es vital para nuestras conversaciones y juega un papel clave en la regulación de nuestras emociones.

Si bien el miedo es una emoción que experimentamos con frecuencia como individuos, también puede ser una emoción compartida y social, que circula a través de grupos y comunidades y da forma a nuestras reacciones ante eventos en curso. Al igual que otras emociones, es contagioso y puede extenderse rápidamente.

Si bien las noticias no necesariamente nos dicen qué pensar, nos dicen en qué pensar. Al hacerlo, indican qué temas merecen nuestra atención. La investigación ha demostrado consistentemente que cuando los temas reciben una amplia cobertura mediática y son destacados en la agenda de noticias, también llegan a ser vistos como “más importantes” por los miembros del público.

El brote actual ha sido mucho más prominente en la cobertura de los medios que las epidemias recientes, incluido el ébola.Durante el brote de SARS-CoV-2, la desinformación y los informes falsos bombardearon las redes sociales y avivaron temores infundados entre muchos cibernautas, lo que puede confundir a las personas y dañar su salud mental. 

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Además, muchos ciudadanos expresaron sus sentimientos negativos, como miedo, preocupación, nerviosismo, ansiedad, etc. en las redes sociales, las cuales son contagiosas. 

 

Un estudio realizado en Estados Unidos demostró que durante la primera semana de confinamiento, los estadounidenses que se sintieron más deprimidos fueron los que estuvieron más expuestos a informaciones sobre la pandemia. El 17 % de los encuestados se pasaron más de siete horas diarias consultando informaciones sobre el virus.

 

Otro estudio, publicado recientemente por científicos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Fudan (China), observó que los jóvenes que más usaron las redes sociales durante el nuevo brote de la enfermedad por coronavirus mostraron más ansiedad y depresión que el resto.

 

Los departamentos oficiales se esfuerzan por mejorar la conciencia del público sobre las estrategias de prevención e intervención proporcionando actualizaciones diarias sobre vigilancia en sitios web y redes sociales. A su vez, muchos medios de comunicación y cibernautas también divulgan y transfieren información relacionada en las redes sociales.

 

Esto puede provocar una sobrecarga de información (errónea), que a su vez puede causar problemas de salud mental.

Como lo demuestra el reciente brote de Zika, la pandemia de H1N1 2009 y la epidemia de ébola de 2014, las amenazas a la salud pública a menudo impactan a las personas en todo el mundo en nuestra sociedad moderna interconectada a nivel mundial. 

 

Este impacto probablemente excede la amenaza real a su salud física. Es decir, la cobertura mediática ubicua de estas crisis a menudo es desproporcionada al riesgo real indicado para muchos, lo que resulta en respuestas psicológicas y sociales adversas e innecesarias.

 

Estar expuesto a imágenes traumáticas en la televisión, las redes sociales o en forma impresa puede aumentar los niveles de miedo, las preocupaciones sobre el futuro y la peor situación.

 

La sobredosis informativa por coronavirus puede provocar respuestas distorsionadas, advierten los investigadores de la Universidad de California. Los autores ponen como ejemplo la compra compulsiva de papel higiénico previa al confinamiento, una reacción bastante universal que se replicó en otros países, a pesar de ciertas variaciones territoriales. En Estados Unidos, el miedo al coronavirus disparó la venta de armas.

El problema emerge cuando estas reacciones afectan a necesidades básicas. Los mismos expertos advierten del desabastecimiento de mascarillas, claves para la protección de los sanitarios, o de la saturación del sistema sanitario.

 

Los medios de comunicación se acercan a la realidad través de palabras y metáforas que le ponen nombre a lo que está ocurriendo: ‘Guerra’, ‘lucha’ y ‘héroes’ son algunos de los conceptos militares que se repiten estos días.

 

La congestión y la desorganización de los hospitales, centros de salud y morgues son problemas comunes en las pandemias, relata un informe para la protección de la salud mental de las comunidades en estas situaciones, publicado hace casi una década por la Organización Panamericana de la Salud de la OMS.

 

Comunicar en tiempos de pandemia

La comunicación es una parte importante de la evolución del brote actual. Es la única manera en la que se puede conseguir que se lleven a cabo las medidas de protección. El quédate en casa es un ejemplo del éxito.

 

La televisión e internet son los canales más utilizados para ponerse al día en esta crisis, y también se destaca el uso de las redes sociales, sobre todo WhatsApp para hablar con familiares y amigos.

 

Para evitar el malestar de la población inmersa en la pandemia, distintos organismos están compartiendo recomendaciones, y aconsejan tomarse un descanso sin ver, leer o escuchar noticias, incluidas las redes sociales, ya que “escuchar hablar repetidamente sobre la pandemia puede ser molesto”.

 

La responsabilidad social del periodismo exige que quienes lo ejercen sean conscientes de que su manera de informar influye no solo en el conocimiento de la ciudadanía, sino en la manera de conocer, entender y metabolizar la información.

 

Es importante que lo hagan con información veraz y rigurosa, y eviten el uso de imágenes y de lenguaje sensacionalistas.

 

Las crisis sanitarias ofrecen escenarios de incertidumbre, donde la información se propaga muy rápido y los escenarios son cambiantes. En ese contexto, es clave que los medios y los redactores informen sobre los hechos conocidos y los escenarios que puedan ocurrir, sin que ello suponga difundir especulaciones o datos indiscretos.  

 

Es importante explicar los hechos y los datos en un lenguaje claro y accesible para el público general. Para ello se deben adaptar las expresiones y los términos técnicos a palabras comprensibles para el conjunto de la sociedad.

 

Formas para reducir el estrés:

El estrés durante un brote de enfermedad infecciosa puede incluir:

  • Temor y preocupación por su salud y la de sus seres queridos.
  • Cambios en el sueño o patrones de alimentación.
  • Dificultad para dormir o concentrarse.
  • Empeoramiento de problemas crónicos de salud.
  • Empeoramiento de las condiciones de salud mental.
  • Mayor uso de alcohol , tabaco u otras drogas.

 

Cada persona reacciona de manera diferente ante situaciones estresantes.

 

Algunas formas de lidiar con el estrés son:

  • Tómese un descanso para mirar, leer o escuchar noticias, incluidas las redes sociales. Escuchar repetidamente la pandemia puede ser molesto.
  • Cuide su cuerpo:

- Respire hondo, estire o medite.

- Trate de comer comidas saludables y bien balanceadas .

- Haga ejercicio regularmente , duerma lo suficiente .

- Evite el alcohol

  • Tómese el tiempo para relajarse: Intente hacer otras actividades que disfrute.
  • Conéctese con otros: Hable con personas de su confianza acerca de sus preocupaciones y cómo se siente.