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05-07-2016

Disruptores Endocrinos. La Contaminación Invisible que Altera las Hormonas.

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Disruptores Endócrinos

 

La contaminación invisible que altera las hormonas

 

Son imperceptibles al ojo humano y se esconden en algunos productos de cosmética, envoltorios de plástico y alimentos. Los llamados ‘disruptores endocrinos’ interfieren en el sistema hormonal y pueden dañar la salud de humanos y otros animales.

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Se pueden esconder en el plástico de las botellas de agua y de los tuppers. También en ciertos pesticidas, perfumes y cremas cosméticas. Ollas, sartenes y paellas son otros de sus refugios.

 

Algunos productos químicos industriales contienen sustancias que pueden interferir con la producción de hormonas y el metabolismo humano. Son los disruptores endocrinos y, para ser considerados como tales, deben cumplir tres características, según la OMS: una función hormonal, un efecto adverso y una relación de causalidad entre ambos.

 

Alrededor de unos 800 compuestos químicos son sospechosos de alterar el sistema endocrino, según un informe de 2012 de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo solo se han podido observar los efectos de una pequeña parte de ellos y todavía hay muchos interrogantes, como si afectan o no a la pubertad adelantada. Diversos estudios apuntan a que podrían contribuir al aumento de ciertos tipos de cáncer, sobre todo a aquellos tumores que conciernen a las hormonas: pecho, ovario, próstata, testículos y tiroides.

 

Actúan como falsas hormonas confundiendo y desequilibrando a nuestro organismo

 

La lista de posibles patologías relacionadas es extensa, e incluye la obesidad, la diabetes, los problemas tiroideos, el asma infantil, la pérdida de fertilidad, complicaciones en el desarrollo de los niños y daños en el sistema inmunitario y neuronal.

 

Los parabenos son unos compuestos que se utilizan como aditivos conservantes en numerosos productos de origen cosmético, farmacéutico y alimentario. La literatura científica ha descrito la presencia de estas sustancias en muchos productos que usamos a diario. Por eso la preocupación de los investigadores se focaliza en detectar estos químicos en los tejidos humanos y los fluidos corporales.

El descubrimiento de parabenos en los tumores de mama ha planteado en los últimos años “la preocupación pública sobre su uso”, explicaba Mark G. Kirchhof, investigador de la Universidad de Columbia Británica (Canadá), en un artículo publicado en Skin Therapy Letter.

Una revisión de estudios científicos, publicada hace dos años en el Journal of Applied Toxicology, recopiló pruebas de la presencia de parabenos en tumores de cáncer de mama. Los investigadores sospechan que influyen en la proliferación de células cancerígenas de mama sensibles a los estrógenos, las principales hormonas femeninas, y que afectan a la incidencia y tratamiento de la enfermedad. Philippa Darbe, autora de este trabajo en la Universidad de Reading (Reino Unido), demostró en células in vitro que la exposición a estas sustancias químicas aumenta la actividad migratoria e invasiva de las células cancerígenas.

 

“La mama está muy contaminada, no solo con un químico sino con centenares de ellos”, comenta Darbe por correo electrónico a Sinc. Ella insiste en la necesidad de estudiar la contaminación de la acción de muchos disruptores endocrinos en los humanos, y no de uno solo. “Eso no quiere decir que una sustancia por sí sola sea menos significativa sino que no aporta una visión global de la realidad”, añade.

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Los fenoles y los ftalatos se encuentran en productos cosméticos, se absorben a través de la piel y se acumulan en glándulas y componentes grasos de los tejidos corporales.

Algunos disruptores son persistentes y su efecto dura en el organismo desde meses a años. Se tratan de compuestos que se acoplan a lípidos y proteínas.

Hay otros perturbadores no persistentes que se eliminan mediante la orina y otros fluidos. Son más difíciles de investigar porque tienen una vida corta en el organismo, desde pocos minutos a días.

 

Muchas mujeres, alertadas por estos hallazgos, dejaron de comprar cosméticos con parabenos. La reacción popular hizo que algunas marcas retirasen del mercado estos productos para satisfacer a las consumidoras. Pero la preocupación se amplía cuando hombres o mujeres deciden tener un hijo. Los niños son la población más vulnerable al entorno ya desde el vientre materno.

 

HELIX es un proyecto europeo que tiene como objetivo definir el ‘exposoma’: todos aquellos factores ambientales internos y externos a los que se expone una persona a través de la dieta, el estilo de vida, la contaminación y otras circunstancias desde el vientre materno hasta la vida adulta.

El proyecto HELIX analiza un total de 32.000 pares de madres e hijos de seis países europeos para observar el impacto de estos factores sobre la salud, el crecimiento y el desarrollo de los niños. Entre los factores ambientales externos se encuentran los disruptores endocrinos que pueden contener los juguetes (ftalatos) y los productos de higiene (fenoles), entre otros.

 

No estamos expuestos a una única sustancia que altera nuestro organismo sino a un “cóctel químico” de diferentes disruptores endocrinos que pueden afectar de manera distinta a cada persona.

 

Los plásticos de uso infantil, como los de los biberones, no deberían contener bisfenol A, un disruptor endocrino. Estudios en animales sugieren que no es seguro

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“Los niños son más vulnerables porque no pueden detoxificar al mismo nivel que los adultos y sus órganos están en desarrollo . Además, tienen más tiempo para desarrollar una enfermedad”.

 

La exposición del feto a los disruptores endocrinos puede aumentar el riesgo de padecer obesidad y asma en la edad infantil.

 

Investigadores observaron compuestos de filtros solares y parabenos, presentes en los productos de cuidado e higiene personal, en la placenta de embarazadas.

 

Los resultados, publicados en la revista Environmental International, demuestran que las mujeres gestantes acumulan estos compuestos y pueden transmitirlos a sus fetos, aunque se desconocen sus efectos.

 

Recordando una Justificación* que decía…

La comunidad científica tiene la desagradable sensación de que las cosas no

van bien: ¡Los sistemas de protección ambiental han fracasado!.

La comunidad médica tiene la desagradable sensación de que las cosas no van tan bien como deberían ir: ¡Lo que ocurre no era lo que se había previsto!.

 

La actividad hormonal de químicos ambientales reside aparentemente en un atributo funcional más que una estructura .

Es difícil de establecer una relación de causalidad entre la exposición a compuestos químicos y los efectos adversos en salud.

La hipótesis no puede demostrarse en base a compuestos individuales.

Un abordaje ideal sería aquel que incluyera todos los posibles xenoestrógenos --metabolitos, isómeros y congéneres

 

Es necesario rediseñar las sustancias químicas, los procesos, los productos, así como tener nuevas políticas gubernamentales y esfuerzos individuales dirigidos a proteger la salud ambiental y de los seres vivos. (Colborn y col.)

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La química verde o química sustentable involucra el diseño cuidadoso de compuestos químicos y procesos con el fin de reducir la generación y el costo del tratamiento de residuos, la creación de productos mas seguros y la reducción del uso de energía y recursos. (EPA)

 

La Química Verde puede considerarse como el “ Juramento Hipocrático para los Químicos” , en donde se mantiene la premisa de NO DAÑAR. (Anastas y Warner 1998)

 

Diseñar nuevos compuestos que sean menos tóxicos y que a la vez se originen de otras sustancias que no dañen a los seres vivos y el ambiente.

 

La incorporación de los principios de La Química Verde en la investigación, desarrollo y comercialización de nuevos productos puede evitar próximas “ primaveras silenciosas” ( Carson) y asegurar una vida mas saludable para las generaciones futuras.

 

Un futuro que nosotros no debemos robar.

 

 

 

Referencias:

 

Disruptores Endocrinos. Efectos en la Reproducción. 1º parte. Revista Argentina de Endocrinología y Metabolismo. Vol.40-N°3-(172-188)-2003.

 

Disruptores Endocrinos.Efectos en la Reproducción.2da Parte. Revista Argentina de Endocrinología y Metabolismo. Vol.41-N°2-(78-105)-2004.

 

Disruptores Endocrinos y Funcion Testicular. Revista Internacional de Andrología. Vol.5-N°2, (181-192) 2007. España.

 

Disruptores Endocrinos y el Sistema Reproductivo. Revista Bioquímica y Patología Clínica Vol. 73 Nº 3 ,(9-19) 2009 Argentina.

 

State of the science of endocrine disrupting chemicals - 2012

An assessment of the state of the science of endocrine disruptors prepared by a group of experts for the United Nations Environment Programme (UNEP) and WHO

 

  • Skin Therapy Lett. 2013 Feb;18(2):5-7.

The health controversies of parabens.

Kirchhof MG1, de Gannes GC.

 

  • J Appl Toxicol. 2014 Sep;34(9):925-38. doi: 10.1002/jat.3027. Epub 2014 Jul 22.

Parabens can enable hallmarks and characteristics of cancer in human breast epithelial cells: a review of the literature with reference to new exposure data and regulatory status.

Darbre PD1, Harvey PW.

 

The HELIX Project: Tracking the Exposome in Real Time

Carol Potera, based in Montana, has written for EHP since 1996. She also writes for Microbe, Genetic Engineering News, and the American Journal of Nursing.

 

Lioy PJ, Rappaport SM. Exposure science and the exposome: an opportunity for coherence in the environmental health sciences. Environ Health Perspect 119(11):A466–A467 (2011); http://dx.doi.org/10.1289/ehp.1104387.

 

HELIX: Building the Early-Life Exposome [website]. Barcelona, Spain:Centre for Research in Environmental Epidemiology (CREAL). Available: http://www.projecthelix.eu [accessed 7 May 2014].

 

Vrijheid M, et al. The Human Early-Life Exposome (HELIX): project rationale and design. Environ Health Perspect 122(6):535–544 (2014); http://dx.doi.org/10.1289/ehp.1307204.

 

Wild CP. Complementing the genome with an “exposome”: the outstanding challenge of environmental exposure measurement in molecular epidemiology. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 14(8):1847–1850 (2005); http://dx.doi.org/10.1158/1055-9965.EPI- 05-0456.

 

Determination of parabens and benzophenone-type UV filters in human placenta. First description of the existence of benzyl paraben and benzophenone-4

Jennifer Valle-Sistaca, Daniel Molins-Delgadoa, Marta Díazb, Lourdes Ibáñezb, Damià Barcelóa, M. Silvia Díaz-Cruza, ,

 

*Texto completo de la Declaración de Praga (2005) en Disrupción Endocrina: http://www.edenresearch.info/declaration.html

 

Anastas P. And Warner J.C. Green Chemistry. Theoty and practice. 1º ed. .Oxford University Press (NY) 1998.

 

Carson.R , Silent Spring .Fawcet Crest. 1964.

 

Colborn T.,Dumanoski D., and Peterson-Myers J. Our Stolen Future. 1º ed. Penguin Books (NY).1996.

 

EPA, Environmental Protection Agency. 2007. Green Chemistry

http://www.epa.gov/greenchemistry/